Epístola
idno: LM-CRP-00 Edición: Christopher Maurer (Residencia de Estudiantes, 2002) Fecha original (texto): mayo 1916 Carta colectiva firmada por 18 personas; se cataloga como remitente solo a Federico García Lorca, uno de los firmantes. Firmantes completos: Luis Mariscal, Ricardo Gómez Ortega, Luis Martínez, Juan Tamayo, Ángel G. de la Serna, Federico García Lorca, Francisco Ávila de los Reyes, Gustavo Gómez Moya, Rafael Martínez Ibáñez, Francisco Romero, José Aguilera Márquez, Antonio Noguerol, Luis Díaz y Díaz, Antonio Castilla, Francisco López Rodríguez, Luis Capel, José F. Montesinos, Miguel Pizarro, Manuel Mozas Mesa. Notas editoriales: 1. Según Gibson (FBL1, pág. 112), esta carta fechada en mayo de 1916, fue publicada en El Noticiero Granadino del 8 de junio. 2. Martín Domínguez Berrueta (1869-1920), profesor de FGL, catedrático de Teoría de la Literatura y de las Artes de la Universidad de Granada. 3. Dejo sin corregir la extraña sintaxis que aparece en el texto, tal como lo reproduce Gibson.

Luis Mariscal ... [et al.]: Carta a Cándido Rodríguez Pinilla

De García Lorca, Federico a Rodríguez Pinilla, Cándido

mayo de 1916 · Granada

Epistolario de Federico García Lorca (ed. Christopher Maurer) · Archivo Residencia de Estudiantes

Señor don Cándido Rodríguez Pinilla, Salamanca.

Realmente le ha de extrañar -muy distinguido señor- esta carta firmada por una serie de nombres desconocidos; no lo crea así. Le conocemos muy íntimamente, con el conocimiento más profundo -por sus obras.

Somos amigos de un muy su amigo: don Martín D. Berrueta. Nuestro profesor nos ha presentado a usted. Ya nos es familiar su figura venerada, sufrida, dolorosa... Su poesías han traído a nuestas almas jóvenes un momento de placer espiritual y un dejo de serenidad, de melancolía... A veces un verso vibrante ha conmovido nuestro corazón, algún relámpago de amor ha confortado nuestro espíritu; las más veces, nos ha hecho pensar...

Conocemos también su ambiente, como a usted, por reflejo más veraz que la realidad misma. La suprema visión sintética del paisaje en la creación monumental salmantina y la realísima visión artística de Gabriel y Galán -su compañero en la heroica empresa de dar a nuestra Literatura una poesía charra- monumentos y poesías nos han hecho familiares.

La dulce quietud del campo en la paz de la rústica alquería.

El guarda del ganado el rudo montaraz, charro de raza y aquella bonachona montaraza de almas y servidoras fiel dechado.

Conocíamos su escenario: poseíamos la disposición más adecuada para adentrarnos en su poesía y -perdónenos la inmodestia- creemos haberlo conseguido.

Nuestro buen don Martín evocó su figura; nos ha leído también su Poema de la tierra, poniendo en su poesía el fuego del amor. ¿Qué extraño que sus versos se nos hayan convertido en carne y en médula y en alma...?

Luis Mariscal, Ricardo Gómez Ortega, Luis Martínez, Juan Tamayo, Ángel G. de la Serna, Federico García Lorca, Francisco Ávila de los Reyes, Gustavo Gómez Moya, Rafael Martínez Ibáñez, Francisco Romero, José Aguilera Márquez, Antonio Noguerol, Luis Díaz y Díaz, Antonio Castilla, Francisco López Rodríguez, Luis Capel, José F. Montesinos, Miguel Pizarro, Manuel Mozas Mesa