Epístola
idno: JMV-AR-1 Fecha original (texto): 31 mayo 1922 Notas editoriales: 1. [Membrete de:] Casino de Gijón. En 1921, tras el reajuste económico de la casa editorial Calleja, para la que Moreno Villa trabajaba desde 1917, se presenta y gana una plaza en las oposiciones al Cuerpo de Archivos, Bibliotecas y Museos. Le destinan a Gijón como Jefe del Archivo del Real Instituto de Jovellanos. Permanecerá en Asturias hasta junio de 1922 en que le trasladan a la Facultad de Farmacia de la Universidad de Madrid.Alfonso Reyes vive en Madrid como encargado de Negocios en la Legación de México en España. 2. Por la fecha, 1922, se trata de Simpatías y Diferencias , Tercera serie. Madrid. Suc. de E. Teodoro. acabado de imprimir, según figura en el Colofón, el 27 de marzo de 1922. 3. Moreno Villa se equivoca al citar el nombre de la revista: se refiere a La Unión Hispanoamericana que Reyes dirige desde 1919 a 1922 y en la que había publicado, 1919 y 1920, artículos sobre arte. 4. Se refiere a las oposiciones al Cuerpo de Archivos, Bibliotecas y Museos. 5. Cartas fáciles , serie de cuatro artículos publicados en la revista España de Madrid los días 25 de marzo, 8 y 29 de abril, y 27 de mayo de 1922 recogiendo sus impresiones sobre el paisaje, personas y carácter astur. Pero, antes, había publicado una "Crónica. El interrogatorio" en La Prensa , Gijón, 5 de noviembre; y había escrito y publicado sus poemas al puerto de Gijón: "Marina, Marea bajo el muelle. ("Borrador"), La Prensa , Gijón, 26 de enero de 1922, y "Gaviotas" en la revista de Juan Larrea y Gerardo Diego, Prisma , París, enero de 1922. En fin, que había tenido algunas manifestaciones literarias más que los cuatro artículos para España . 6. Posible desavenencia con Juan Ramón Jiménez. Quizás en 1921 podría fecharse el primer distanciamiento o roce con Juan Ramón. Alfonso Reyes fue secretario de Índice y el grupo de escritores que colaboraba eran, Moreno Villa colabora el primer año, 1921, publicando poemas que luego incluirá en Colección , Madrid, 1924; libro que provoca una afilada e inesperada crítica de Juan Ramón. Él mismo lo recordará con motivo de su crítica, esta vez elogiosa, a Salón sin muros (El Sol , Madrid, 12 de abril de 1936): "Con todas sus intoxicaciones de ceniza, yeso, nicotina, vinagre, que yo mismo le refregué, creo que merecidamente, en 1924, ningún poeta español, entre los menores de 50 años (él tiene 49) puede, por usurpador que se sienta, estafarle a Moreno Villa la primera estética. Ni la histórica." 7. Traducción realizada en estos años sólo hay una: los Conceptos fundamentales en la Historia del Arte del suizo H. Wölfflin, encargada por José Ortega y Gasset para la "Biblioteca de Ideas del siglo XX" que dirige en la Casa Calpe de Madrid. Esta traducción será publicada en 1924. Pero en 1921, las Ediciones de La Pluma publican la traducción de la novela romántica de Federico Schlegel, Lucinda , que había realizado muchos años antes. 8. Amarga queja sobre la poca difusión e interés que despertó su primera incursión decidida en la narrativa, aunque había publicado antes Evoluciones , Calleja, 1917, donde mezclaba poemas, prosas y cuentos, y adelantado en revistas algunos de los que forman Patrañas . ¿Puede decirse que este frío recibimiento es la causa de que Moreno Villa se aparte de la ficción durante tantos años y sólo en México vuelva a escribir cuentos o a iniciar varias novelas? 9. Sus primeras tareas al hacerse cargo del Instituto Jovellanos fueron: recuperar documentos y abrir al público la Biblioteca, con lo cual tuvo ciertos roces con los anteriores miembros del Instituto. Poco después, se dedica a catalogar los dibujos que componían la colección de Ceán y de Jovellanos que publicará la Diputación de Gijón en 1926. 10. Además de los ya citados en la nota 5, el 30 de noviembre de este año publica en la revista Horizonte , "De dos fondos".

José Moreno Villa: Carta a Alfonso Reyes

De Moreno Villa, José a Reyes, Alfonso

31 de mayo de 1922

Archivo Residencia de Estudiantes

Casino de Gijón

NO PASA UN MINUTO, QUERIDO ALFONSO , sin que yo le responda al envío de su último volumen y, muy especialmente, a la dedicatoria, que encierra una queja amistosa: la de mi silencio y olvido. Usted sabe que no es del todo verdad esto último; lo primero le da visos de verosimilitud. Y si viera usted la pequeñez que ha venido entorpeciendo hasta los intentos de escribirle... Usted, acaso no se acuerde, pero yo sé que estoy en deuda con usted, por la revista Unión ibero-americana ; en aquellos días difíciles del año pasado, le cobré anticipadamente un artículo que no llegué a escribir, primero porque el cuestionario me ocupaba todo el tiempo y luego porque el esfuerzo me reventó. Casi no he salido todavía de la crisis pasada. Mi primera manifestación literaria post-empleo ha sido la carta de España, nada. pero ya comienzo a revivir y espero que usted me diga si la revista continúa y si le puedo enviar ese artículo prometido y cobrado. En monedas no saldo mi deuda porque no puedo, materialmente. Créame. Ya usted habá visto que renuncié a Índice porque no podía subvenir a él. El letargo sufrido desde hace 10 meses me quitó la pequeña entrada que me ofrecían las colaboraciones y si he podido resistir fue por lo que traduje. Pero, dejemos esto.

Me dispongo a leer su libro en cuanto termine unas cosas urgentísimas. No he leído libros literarios modernos en todo lo que llevo aquí de modo que me sucederá lo que con el de Enrique Díez-Canedo. Le prometo carta en cuanto lo lea.

De mis Patrañas ... Pero ¿no es un libro olvidado, hundido, menospreciado? Yo repartí 10 ejemplares, que fueron los que me envió el editor y no tuve ni una carta en respuesta. Públicamente me acusan su lectura, Canedo y Castro; los dos en términos muy halagüeños, pero son mis amigos íntimos. ¿No está justificada mi decepción? Por otra parte, Caro Raggio, se portó malamente, pagandome 500 Pts. a tirones y no anunciándolo una sola vez. Me hace el efecto de que, por consiguiente, debe de estar íntegra la edición. No he podido averiguar siquiera si lo han inscrito en el registro de la propiedad. Es una ganga vivir lejos de la Corte.

Usted, Alfonso, tendrá la bondad de pedirle un ejemplar a Jiménez [Alberto], que debe de tener 5 ó 6 que me enviaron a la Residencia, no se porqué. O si no, yo le escribiré a Alberto, diciéndoselo. Y espere a mi vuelta para la dedicatoria.

De mi vida aquí ya sabrá usted por Canedo. Un trabajo de cierta importancia me ocupa desde el mes de Diciembre; trabajo de investigación, de crítica artística y documentación: los 780 (números redondos) dibujos del Instituto. Fuera de esto no hice más que la traducción de Wölfflin para "Calpe" (cuatro meses de penosa labor) y mis faenas profesionales en la Biblioteca. Literario, nada algunos versos y apuntes que ahora saldrán poco a poco.

Le dejo a usted pero con la promesa de continuar dentro de pocos días. No quiero que mis mejores amigos me culpen de olvidadizo.

Recuerdos a Manuela y sabe le quiere

J. Moreno Villa Gumersindo Azcárate, 3-1º Gijón