idno: FGL-AV-2
Edición: Christopher Maurer (Residencia de Estudiantes, 2002)
Fecha original (texto): 19 [septiembre 1918]
Notas editoriales:
1. Contestación a la tarjeta postal de 12/IX/18, una carta escrita alrededor de esa fecha (perdida), y la carta de 15/XI/18 de Adriano del Valle, publicada por Javier Herrera Navarro, en "Apuntes...", pág. III.
2. Como ya notó Belamich (FGL, Euveres, t. I, pág. 1679), Lorca parece amalgamar dos citas de santa Teresa. En su Vida, capítulo XI, 7, 9, habla de espigas a propósito de la oración y en El castillo interior, I, capítulo II, 3, evoca "la fuente, ese sol resplandeciente que está al centro del alma". En cuanto al "pozo", la suite titulada "Horas del verano" contiene una imagen algo parecida. "¡Oh amiga mía! / Podemos / bajar a la cisterna del corazón" (De Paepe, "Tres suites recompuestas y siete poemas inéditos de FGL", pág. 19).
3. Tanto García Lorca como Pedro Salinas sentían reverencia por este poeta francés (1869-1938), cuyos cantos a la naturaleza están llenos de sentimiento religioso. Véase el estudio de Manuela San Miguel Hernández, "La poesía de Francis Jammes en España: traducciones e influencias", Estudios de Investigación Franco-Española, núm. 11 (1995), pág. 11-54.
4. La "barca" de la fantasía, del sueño, de la poesía, etc., es una imagen muy común en la poesía modernista. Cfr. "Ritmo de Otoño" de FGL (habla el viento): "Llevo las carabelas de los sueños / a lo desconocido. / Y tengo la amargura solitaria / de no saber mi fin ni mi destino" (Libro de poemas, ed. M. Hernández, pág. 214) y "Balada" (Poesía inédita de juventud, pág. 428): "La tristeza sin rumbo / En que flota mi vida / Tiene henchidas sus velas / Hacia el raro ideal."
5. Cfr. "Crepúsculo", de mayo de 1918: "Pero estoy condenado como el fiel Prometeo / A que un águila negra / Me pique sin piedad. / La causa es que he robado / Del trágico Leteo / Un puñado de versos / Que es el ave fatal" (Poesía inédita de juventud, pág. 257).
6. Aspiración característica del movimiento simbolista, tal como fue difundido en España durante las primeras décadas del siglo por Enrique González Martínez y otros poetas modernistas: compenetración, a través de la poesía, con los misterios de la naturaleza. Siete años más tarde (carta 4 a José María Chacón y Calvo) Lorca se muestra menos optimista: "por más esfuerzos que hago, el viento no quiere darme lección". Cfr. Su conferencia de 1930, "Imaginación, inspiración, evasión", donde vuelve a plantear el mismo problema. El poeta "quiere penetrar la música de la corriente de la savia en los grandes troncos", pero sólo la "evasión" de lo racional lo hace posible (FGL, C, ed. C. Maurer, t. II, pág. 16).
7. Entre 1916 y 1918 se habían publicado siete tomos de los Ensayos de Unamuno en las "Publicaciones de la Residencia de Estudiantes", Madrid. El interés de Lorca debió de extenderse de los ensayos a los poemas; el 29 de noviembre de 1919, su hermano Paquito le escribe: "También te mando las Poesías de Unamuno que me pediste".
8. El "poema en verso sobre la Vega", no publicado nunca, sería un ambicioso conjunto de poemas sobre diversos aspectos del campo granadino -insectos, árboles, ríos, cielo, faenas campestres, etc.- y de la vida de los campesinos. En esta colección; inspirada quizás por Francis Jammes y desplazada más tarde por Libro de poemas, Lorca pensaba incluir, probablemente, muchos de los poemas escritos en mayo, junio y julio de 1918. Véase, por ejemplo, entre los textos publicados en 1994 en Poesía inédita de juventud, los núms.. 65-66, 68, 73, 77, 82-84, 87-88, 91-95, 97-107, 109-115, 116?, 118 y 120. Tendrá cabida también, quizás, el poema 78, fragmento de una versión poética de "Historia vulgar" (Prosa inédita de juventud, pág. 351-371): la historia de un campesino que se suicida a causa del amor. Otra mención de esta colección se encuentra en una carta de José Mora Guarnido a FGL del 17 de julio de 1918: "Mientras tú haces el poema de la Vega, yo ni siquiera veo la vega y francamente la odio. Esto es angustioso, es una plataforma apacible donde nos echan maíz y legumbres para que comamos, quizás viéndonos desde lo alto riéndose de nuestra cándida felicidad y de nuestra glotonería. Porque todo aquí [en el pueblo] es glotonería; en la vega no verás nada que tenga otro uso que el de llenar el estómago" (AFFGL). Sobre los otros dos libros, "Poema del otoño infantil" y "Elegías verdaderas", no se sabe nada. Sin duda, se destinaban a ellos otros de los poemas publicados en Poesía inédita de juventud.
9. Aunque hay varias alusiones a San Francisco en la obra temprana de Lorca, no se conserva ninguna composición con este título.
10. Adriano del Valle le había solicitado originales para la revista Grecia, cuyo director era Isaac del Vando-Villar. A. del V. era redactor jefe. El 15 de septiembre éste escribe desde Sevilla: "tengo un grandísimo interés en conocer su manera de versificar y, aunque puede mandar para la revista tanto la prosa como el verso, le encarezco mande alguna composición poética suya, que si su manera de metrificar es de bella y original como su sentida y aguda manera de burilar la prosa, me las prometo, en verdad, felices con el envío que de lo que le pido me haga" (Herrera Navarro, pág. III).
11. No se ha conservado este texto.
12. Impresiones y paisajes, ¿Olvidaría García Lorca que ya le había dedicado un ejemplar a Adriano del Valle? Véase la carta 1, de mayo de 1918.
Federico García Lorca: Carta a Adriano del Valle
De García Lorca, Federico a Valle, Adriano del
19 de septiembre de 1918 · Granada
Epistolario de Federico García Lorca (ed. Christopher Maurer) · Archivo Residencia de Estudiantes
Querido amigo Adriano:
Desde luego que habré adquirido una fama pésima de mal amigo y de indolente ante vuestra consideración..., pero ¡perdonad!, he atravesado una crisis de lejanías y de tristezas que ni yo mismo me he dado cuenta. Podría decirse que yo era una sombra borracha de verano y de pasión imposible... Tenía dentro del alma, en ese pozo insondable del que Santa Teresa hizo su castillo interior, un sedimento de espigas sonoras y de nubes blancas. He contemplado demasiado el cielo azul y he sentido verda[de]ras heridas de luz... Por los caminos de la Vega no me he acordado de nadie, ni de mí mismo. En mis meditaciones con los chopos y las aguas, he llegado a la franciscana posición de Francis Jammes.... Comprendo que todo esto es muy lírico, demasiado lírico, pero el lirismo es lo que me salvará ante la eternidad. Además, estamos en el largo abrumador de la ramplonería y yo sobre él quiero que mi carabela fantástica vaya hacia el templo de lo Exquisito con las velas infladas de nieve y de sol. Yo soy como una ilusión antigua hecha carne, y aunque mi horizonte se pierda en crepúsculos formidables de apasionamientos, tengo una cadena como Prometeo que me cuesta trabajo arrastrarla... ahora que yo no estoy preso en las rocas... pero, en vez de águila, un búho me roe el corazón. Todo esto es sinceridad. ¡Plena sinceridad! Decir otra cosa fuera ridículo y grotesco. Me siento lleno de poesía, poesía fuerte, llana, fantástica, religiosa, mala, honda, canalla, mística. ¡Todo, todo! ¡Quiero ser todas las cosas! Bien sé que la aurora tiene llave escondida en bosques raros, pero yo la sabré encontrar.... ¿Ha leído V. los últimos ensayos de Unamuno?. Léalos; gozará extraordinariamente...
He trabajado muchísimo este verano.
He hecho un poema en verso sobre la Vega de Granada, que probablemente saldrá a luz el verano que viene, pues antes tengo que publicar dos libros de poesías titulados "Elegías verdaderas" y "Poema del otoño infantil". No sé si luego cambiaré los titulos; en esto soy extrañísimo, pero así lo pienso ahora.
Este noviembre saldrá el primero. Ahora trabajo en mi obra "San Francisco de Asís", que es una cosa completamente nueva y rara. Le mandaré original de mis versos y mis prosas para que publique. Un ruego. Poca colaboración y selecta. No publique cosas por compromiso. La literatura es la literatura, y el que se empeñe por tripas en ser literato demuestra ser tonto de capirote. La vida está llena de caminos y en todos hay cosas amargas y dulces que encontrar.
Le remitiré una de las últimas cosas que he hecho, "La elegía de los sapos".
Como siempre de amigos, suscríbame a la revista... Le contaría muchas cosas, pero me siento con pocos alientos para hablar y tengo sobre mi alma un bosque lleno de nidos que se despiertan con el aire de mi gran pasión.
Perdonadme, Adriano. Apolo el divino os salve.
Federico
Os mandaré mi libro. Contestadme.