Federico García Lorca: Carta a su familia
De García Lorca, Federico a Lorca Romero, Vicenta
23 de julio de 1917 · Burgos
Epistolario de Federico García Lorca (ed. Christopher Maurer) · Archivo Residencia de Estudiantes
Hotel Restaurant de Martín Ávila., Burgos, D. Federico García Rodríguez, Gran Vía 45, 1º izquierda, Granada
Queridos padres:
Sigo por aquí enterándome de tantas cosas que no sabía y que hacen falta para una cultura un poco sólida. El tiempo es magnífico, no sentimos calor y algunos días a las doce cuando ahí será morir nosotros estamos con un airecillo delicioso. Por las noches paseamos por un magnífico paseo lleno de estatuas y jardines y con abrigo y todo; en dando las doce nos dice d. Martín [Domínguez Berrueta] "vámonos, que aquí no se puede estar". Algunas gentes llevan gabán de invierno... ¡digo, mamá, si no me lo echas buena la has hecho! Que no os olvidéis de escribirme, pues como las cartas tardan tres o cuatro días si no lo hacéis resulta que nunca tengo carta... Aquí es el sitio a propósito para la persona que le tema al calor. Isabelita se pondría hecha un becerrete. ¿Cómo está? ¿Come mucho? ¿Y la demás familia cómo sigue...? Dentro de unos días me voy a Santo Domingo de Silos, uno de los monasterios más famosos en la antigüedad por su escuela de canto llano y por ser un edificio del siglo XIII de un valor artístico incalculable y lleno de leyendas de reyes y de pajes. Está situado en los picos de la sierra de la Demanda, lugar poético y agreste. Tiene un coro de frailes que no cantan nada más que canto llano en número de 70... De manera que figurarse lo hermosísimo que resultará 70 tíos vestidos de blanco por aquellos claustros tan maravillosos cantando a voz en cuello a medianoche, que es cuando celebran una ceremonia.... Después haremos excursiones a otros lugares de la provincia, sitios del Cid, de Fernán González.... Esto es maravilloso y muy digno de estudio por la cantidad de historia pasada que hay en todas las piedras... En la Cartuja he encontrado a un lego que sabe una barbaridad de música y me ha ofrecido que me enseñará y que me dirá libros donde puedo estudiar esa música antigua. Es un viejo venerable que era ingeniero de la región valenciana y se metió a cartujo por vocación.
Recuerdos a todos. Muchos besos a la tía Matilde [García Rodríguez] y a su familia. Besos a mis hermanos. A Conchita y a Isbelita les estoy comprando postales preciosas. Para vosotros muchísimos besos de vuestro hijo que tiene ya gana de veros
Federico